El Departamento de Patrimonio ha sido una unidad técnica y administrativa troncal en la historia del Instituto Leonés de Cultura desde que este organismo autónomo fuera creado en 1994, y sus objetivos están claramente reflejados en el estatuto del mismo, aprobado el 21 de julio de ese año y publicado poco después, el 27 de agosto. En él, de forma expresa, constaba lo siguiente:
“Artículo 24.º- El Departamento de Etnografía y Patrimonio tendrá a su cargo el estudio, la salvaguarda y la difusión del patrimonio etnológico, histórico-artístico, arqueológico y natural de la provincia leonesa”.
En esencia, esta área del ILC tiene como objetivo principal el desarrollo científico, cultural y social de la provincia de León en cuestiones referidas al patrimonio cultural, ya sea declarado, inventariado o con figura de protección en el ámbito local, de forma particular y también informativa referida a las competencias casi exclusivas del gobierno autonómico en esta materia.
Además, se encuentra entre sus fines:
- El asesoramiento y la asistencia técnica en materia de patrimonio a los municipios de la provincia, a las asociaciones culturales y a cuantos colectivos sociales lo demanden;
- Promover, realizar y apoyar trabajos de investigación, estudios y manifestaciones culturales;
- Crear un fondo documental y bibliográfico que recoja el patrimonio de la provincia que pueda servir como elemento de investigación;
- Favorecer la recogida y restauración de cuantos elementos constituyen el patrimonio etnológico leonés;
- Velar por la salvaguarda del patrimonio histórico-artístico, arqueológico y natural de León dentro del marco competencial, así como conservar el de la Diputación Provincial, especialmente el de dos Bienes de Interés Cultural:
- El monasterio de Santa María de Carracedo.
- El yacimiento arqueológico de Lancia.
- El patrimonio mueble de naturaleza arqueológica.

Por último, también se ocupa de organizar encuentros, reuniones, conferencias, cursos, certámenes y manifestaciones similares; de colaborar con toda clase de instituciones docentes y culturales de cualquier nivel para el mejor y más adecuado desarrollo de sus fines; y de establecer relaciones de intercambio con otros organismos e instituciones públicas o privados cuya actividad se adecúe a los fines del Instituto.
Por otra parte, este departamento se encargó de todos los aspectos técnicos relacionados con la museología y la museografía en el complejo proceso de creación y construcción del Museo Etnográfico Provincial cuyo nombre actual es el de Museo de los Pueblos Leoneses, y fue responsable de la apuesta decidida por salvar los pendones concejiles leoneses mucho antes de que se incorporaran otros agentes, con campañas promocionales, asesoramiento técnico y una línea de subvenciones que, desde 1995, se ha venido manteniendo hasta la actualidad.

El Departamento de Patrimonio del ILC desarrolla y gestiona distintas convocatorias de subvención que tienen como objeto preferente la salvaguarda de nuestro patrimonio histórico-cultural. Las principales de ellas son las siguientes:
El Programa R (Recuperar, Regenerar, Reactivar)
Recoge y amplía iniciativas anteriores de ayudas a la restauración como el programa Varatiel y otros. A lo largo de sus distintas fases, el Programa R ha venido ofreciendo subvenciones destinadas a financiar trabajos de conservación, rehabilitación o mejora de bienes inmuebles de especial valor cultural en la provincia de León, y está dirigido a ayuntamientos menores de 20.000 habitantes, juntas vecinales y fundaciones privadas que ostenten la titularidad de un inmueble que pueda ser objeto de subvención.

El planteamiento del Programa R contempla que las acciones bajo él amparadas aborden dos aspectos fundamentales: recuperar inmuebles que requieran trabajos de restauración o rehabilitación, y regenerar tales edificios para adecuar su uso a las necesidades actuales. Estas actuaciones, en realidad, cristalizan en un tercer objetivo: el de que la intervención lleve aparejada una reactivación de la actividad económica y social para el entorno del bien en cuestión.
Desde 2021, las ayudas aportadas en el marco del citado programa han alcanzado inmuebles declarados Bienes de Interés Cultural, edificaciones que gozaban de un nivel de protección en las normas urbanísticas del municipio donde estaban ubicados, actuaciones en Conjuntos Históricos declarados, etcétera. De esta forma se han podido restaurar, consolidar y mejorar, a lo largo de toda nuestra geografía, castillos y murallas, castros prerromanos, casonas y palacios, puentes y calzadas, patrimonio ferroviario e industrial, torreones, monasterios… en ocasiones salvando de una ruina inminente edificios que estaban a punto de venirse abajo.
El plan Iglesia Abierta
Igualmente relevante, y retomando líneas de ayuda anteriores -cuyo objetivo prioritario era el de frenar el deterioro del patrimonio inmueble y mueble de iglesias y templos parroquiales-, es el plan Iglesia Abierta, desarrollado en colaboración con las dos diócesis de la provincia: Astorga y León. El programa está diseñado para que tanto las diócesis como el ILC financien obras promovidas por los ayuntamientos y juntas vecinales; participación que se entiende como fundamental por dos razones: en primer lugar, por la implicación histórica de las gentes de los pueblos para con sus iglesias, y en segundo lugar por la capacidad y experiencia de los municipios y las entidades locales menores en la gestión de subvenciones públicas. Las iglesias son, en muchas ocasiones, el único edificio público de los pueblos y constituyen un verdadero centro social, de ahí que la convocatoria contemple el refuerzo de la aptitud de estos espacios para la celebración de actividades culturales, sociales u otras.

El plan Casa Cultura Rural
En cuanto al plan Casa Cultura Rural, se trata de subvenciones destinadas a la rehabilitación de edificios de tipo comunitario como Casas Concejo, salones del pueblo, casas de cultura o teleclubs, para usos culturales y sociales.
Otra de las convocatorias históricas del Departamento es la dirigida a la restauración de la arquitectura tradicional, fundamental para el Instituto Leonés de Cultura, con la finalidad de contribuir a la financiación de obras de recuperación de edificios singulares del patrimonio civil cuya titularidad corresponda a las entidades locales, y que presenten características propias de la arquitectura popular de nuestras comarcas; entre las tipologías contempladas se han venido contando los hórreos, las pallozas, los molinos y batanes, los palomares, los lavaderos, los hornos, las bodegas y lagares, los chozos de pastor, los cortines. etcétera.
En su selección se suelen priorizan aquellas construcciones representativas de la arquitectura tradicional que muestren ejemplos únicos o en grave riesgo de desaparición, valorándose especialmente los proyectos que contemplen la conservación de tipologías, técnicas tradicionales y materiales autóctonos.
Una dedicación importante del Departamento, como ya se señaló, se ha venido refiriendo a los pendones leoneses, primándose el rescate de los antiguos y, en su caso, la fabricación de réplicas en caso de existir documentación suficiente. La apuesta decidida de esta institución por la salvación de los pendones concejiles de León durante más de treinta años ha contribuido al auge y prestigio social alcanzado por esta manifestación de nuestra cultura, hoy declarada Bien de Interés cultural.
Otra línea de ayudas es la destinada a la contratación de personal para museos y colecciones museográficas que sean propiedad de ayuntamientos y juntas vecinales de menos de 20.000 habitantes de nuestra provincia. Con ella se pretende contribuir al normal funcionamiento de estos espacios, facilitar las condiciones adecuadas para el desempeño de sus funciones y apoyar la consecución de los requisitos necesarios para su autorización o inscripción en diferentes directorios y redes de museos. Por otro lado, también se ha venido apoyando de manera específica el funcionamiento del Alfar-Museo de Jiménez de Jamuz, creado, como otros, a iniciativa de la recordada etnógrafa leonesa Concha Casado, que colaboró con la Diputación en numerosos proyectos y compañas.
Además, este Departamento ha venido manteniendo una implicación directa y comprometida con la investigación y excavación del yacimiento arqueológico de Lancia, así como con la gestión técnica relacionada con el Monasterio de Santa María de Carracedo, en el Bierzo; y ha venido trabajando, asesorando y colaborando con la investigación y la puesta en valor de otros castros, yacimientos y enclaves arqueológicos situados en diferentes puntos de la provincia.
La antigua ciudad astur-romana de Lancia está inventariada como BIC con categoría de Zona Arqueológica. Ocupa una extensión próxima a las 90 hectáreas, de las cuales la Diputación cuenta con una parte significativa, repartidas en áreas de La Encrucijada, Valdealbura y El Talancón.
Desde que el profesor Jordá emprendiera excavaciones en los años 50 y 60 del siglo pasado, la administración leonesa ha venido financiado sucesivas campañas de excavación arqueológica, así como la compra de terrenos y el vallado y protección del yacimiento, aparte de organizar exposiciones, visitas guiadas, cursos de verano, publicaciones, colaboraciones con la Universidad de León y la creación del Aula Arqueológica ubicada en el ayuntamiento de Villasabariego.
No hay que olvidar que la Diputación de León custodia una importante colección arqueológica formada por distintas piezas y materiales procedentes de los yacimientos de Lancia, León ciudad, Santa Colomba de Somoza y otros lugares de la provincia, y que se compone de epígrafes, cerámicas, metales, monedas, vidrio… En la actualidad es accesible a investigadores particulares, profesores con fines docentes, arqueólogos y empresas relacionadas con la gestión cultural y la investigación histórica.
Además del yacimiento de Lancia y del monasterio de Carracedo, la Diputación y el ILC cuentan con el hórreo de Las Bodas, datado ya en el siglo XVII y considerado como uno de los más antiguos de España. En el año 2011, los herederos de Amador y José Cendán González, hijos de Eduardo Cendán Alonso y Casilda González Díez, lo donaron a la Diputación Provincial; en la actualidad está adscrito al ILC y al Museo de los Pueblos Leoneses. Es Bien de Interés Cultural desde 2020.

